Más guisos = Menos comida = Más hambre

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El diario español, ABC produce hoy más evidencia sobre cómo la corrupción es el verdadero responsable del desabastecimiento en Venezuela. El diario reporta que ha obtenido acceso a documentos oficiales los cuales muestran que el gobierno venezolano desde el 2011 ha demostrado incapacidad para cubrir las necesidades alimentarias de los venezolanos.

Los documentos indican que a mediados de 2011, el gobierno tuvo que destruir más de dos millones de litros de leche que estaban siendo transportado en 73 contenedores, pues los compraron próximos a su fecha de expiración. Estos productos eran parte de un convenio entre Ecuador y la Corporación de Abastecimientos y Servicios Agrícolas (CASA), ente del cual el famoso guisador Carlos Osorio era presidente. A raíz de esta problemática, la Corporación CASA asumió los gastos adicionales de estadía en patio, traslado y destrucción del producto.

Ya a Osorio se le había acusado de formar parte de un guiso de comprar 4.000 toneladas de carne a una empresa brasileña como producto de alta calidad, cuando en realidad estaban vencidas. Sabemos entonces que Osorio engañó a los venezolanos en todo tipo de productos. Como buen guisador, diversificó sus guisos para asegurarse de siempre tener ganancias por todos lados, mientras dejaba a los venezolanos pasando hambre.

Por otro lado, los documentos revelan que en el área de verduras también el gobierno ha mostrado ineficiencia y corrupción desde hace años, pues el informe muestra que Venezuela estaba comprando cebollas a Ecuador con un sobreprecio bastante notable. Según el informe, Venezuela estaba comprando las cebollas a 100 dólares el saco, cuando el precio del mercado suele ser alrededor de los 30 dólares. Sabiendo que en este momento, la compra de alimentos se realizaba a través de los dólares preferenciales de CADIVI a 6.30, podemos ver como los guiseros se embolsillaron la diferencia.

Como si esto fuera poco, además de los métodos de importación, la misma producción nacional se ha visto repleta de corrupción e ineficiencia. En un informe que fue presentado a Chávez en 2012, su hermano Adán, gobernador de Barinas escribe que la planta procesadora de maíz, “La Veguita” estaban operando a tan solo el 60% de su capacidad, debido a que una de las máquinas de empaquetamiento había sido trasladado a otra fábrica. Esto también demuestra el exceso de centralismo del sistema socialista, en el que el presidente de la república se ve obligado a estudiar y analizar el desempeño de fábricas alrededor del país.

Este reportaje nos demuestra una vez más lo que los venezolanos ya sabíamos: el sistema del llamado socialismo del siglo XXI es responsable de la crisis alimentaria que vive el país. No funciona, pues no sólo es ineficiente, sino también está plagado de corrupción. Este sistema ha dejado a unos cuantos muy muy ricos y al resto del país luchando por sobrevivir el día a día.

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