Los guisos expropiatorios que generan la escasez

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Desde hace ya algún tiempo varias empresas han venido denunciado la escasez de divisas y de materias primas para poder llevar adelante su producción. Todo esto dentro de la poca diversidad de productos que hacemos en el país pero lo que más alarma es que esto es un caso bastante particular dentro del sector alimentario, rama que ya de por sí tiene una gran dependencia de las importaciones y ni hablar de las repercusiones que eso nos trae como venezolanos: hambre.

Pero recientemente el coordinador de los maravillosos Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), Freddy Bernal, aseguró que para diciembre tendríamos un abastecimiento total de azúcar, arroz y aceite de soya. Que de maíz amarillo y blanco tendríamos incluso hasta el primer trimestre de 2017. Esto, por la entrada de algunos más de 20 barcos que traen estos productos importados, porque de la producción nacional nos podemos ir olvidando mientras continúe esta cuerda de ineptos en el poder.

Tras esta aseveración, Empresas Polar emitió un comunicado en el que exponía un acuerdo alcanzando con productores agrícolas, que permitiría garantizar la viabilidad del circuito de producción y distribución de harina precocida de maíz. Este acuerdo consiste en establecer el precio del maíz blanco en apenas Bs. 243 y el de la harina en Bs. 770, porque sencilla y llanamente, a cómo estaban sus circunstancias de escasez de divisas y de materia prima, no iban a poder continuar produciendo el alimento del venezolano por excelencia.  Ni los agricultores podían seguir cultivando a pérdida, ni la empresa iba a poder producir nada. Y siendo sinceros, ¿a cuánto conseguimos regularmente la harina precocida si es que la conseguimos?

Ante esto, acto seguido, el ministro para el Comercio Exterior e Inversión Internacional, Jesús Faría, afirmó que el gobierno “Bolivariano” se mantiene ejecutando mecanismos que permitirán restablecer el sistema económico de la nación –cómo no, desde abril nos viene diciendo que ya superamos “la peor etapa de la crisis económica-. Por lo tanto, aseguró que “el Estado tiene que velar por que la economía se desarrolle de manera plena (…) nosotros no podemos poner en las manos de una sola empresa el control de un rubro como la harina de maíz, nuestra propuesta es el desarrollo de las fuerzas productivas, diversificación de la economía y el avance de la industrialización”. ¡Ministro! ¡Si han tenido 18 años para invertir en la producción nacional y no lo han hecho! Y al contrario, las políticas que toman para solventar este problema son las importaciones ¡Es mentira! Que ustedes están velando y trabajando por recuperar el sistema económico nacional. El ministro continuó asegurando que las empresas privadas con tendencia desestabilizadora, son las únicas que no aportan propuestas económicas en el Consejo Nacional de Economía Productiva. “Los intereses de una corporación nunca coinciden con los del país, por lo que la gran tarea es subordinar ese potencial productivo al bienestar de la nación”.

Ante todo esto, Manuel Larrazábal, director de Alimentos Polar, explicó que tras varios meses de venir denunciando esta delicada situación, la única respuesta que les ha ofrecido el Gobierno es que “es un acuerdo no viable”. Sin embargo no han sido atendidos ni tampoco les han propuesto soluciones alternativas que garanticen la producción de maíz blanco ni la viabilidad de la producción de la harina de maíz precocida. Mucho menos invitarlos al Consejo Nacional de Economía “Productiva” ¡Hazme tu el favor! Creen que nos van a ver las caras…

Larrazábal prosiguió insistiendo que “el precio regulado siempre se queda rezagado frente a los incrementos de los costos que cada uno vive y soporta”. Cuestión con la que perfectamente nos podemos relacionar, porque sabemos y vivimos en carne propia cómo el precio de los alimentos va aumentando de forma exponencial todos los días. Pero estos enchufados boliburgueses no pueden saber de esto si nunca son ellos los que van a al supermercado o hacen sus compras en el exterior.

El director aseveró que “la cosecha es insuficiente para los requerimientos de la industria y sólo alcanza hasta mediados de enero. Una parte de ese maíz ya ha sido consumido, por el poco inventario con el que se cuenta”. Finalizó señalando que de las 27 empresas que fabrican harina precocida en el país, Empresas Polar solo tiene 3, y que de las más de 16 marcas que la producen, Polar solo tiene 2. Ministro ¿entonces quién tiene el control de la producción de harina de maíz en el país?

Y es que recordemos que el gobierno “robolucionario” tiene casi 500 empresas de alimentos expropiadas, las cuales no producen nada, bajo esa política de “subordinar el potencial productivo a los intereses de la nación”. En la procaduría hay unos 6 mil casos de empresas expropiadas. Eso de que el Estado tiene que velar porque la economía se desarrolle de manera plena es sencillamente otro argumento más para que ustedes se sigan cocinando sus guisitos sin que más nadie los moleste.

Señores, el Gobierno es dueño, porque expropió malamente, del 70% de las empresas de café –y ahora lo importamos desde Nicaragua-; del 63% de las empresas de azúcar –que también viene de afuera-; del 55% de las empresas de arroz blanco –que ahora vienen de Brasil y de nada más y nada menos, de EE.UU.-. El Gobierno además es dueño de 4 millones de hectáreas, equivalentes al tamaño del estado Anzoátegui, y no produce nada. Y todas estas importaciones son realizadas bajo las políticas corruptas de sobrefacturación de precios que ya conocemos.

Esto sin olvidarnos que el monto saqueado de Venezuela, con motivo de la corrupción realizada a través de los boliburgueses y enchufados, es de unos USD$ 350 millardos.

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