Es verdad, ¡al Gobierno no le importas!

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Trabajadores del hospital Periférico de Coche acudieron a la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional para denunciar la escasez de insumos en el centro asistencial. Ahí, el diputado Miguel Pizarro, presidente de dicha Comisión, los recibió y declaró que “hay toneladas de medicamentos fuera de nuestras fronteras esperando que usted presidente Nicolás Maduro y usted ministra Luisana Melo, permitan su entrada al país y su distribución”. Asimismo, señaló que hay retrovirales, medicamentos oncológicos y para enfermedades crónicas, que desde distintas partes del mundo, quieren enviar a Venezuela.

Y es que lo cierto es que este no es el único hospital que atraviesa por esta difícil y complicada situación, son todos los hospitales del país los que se encuentran en las más inhumanas y deplorables condiciones del mundo, sin la debida capacidad para atender a los pacientes tanto por escasez de medicamentos y materiales hospitalarios como de los mismos médicos. Hace un tiempo el diputado José Manuel Olivares declaró que en el país existe una escasez del 85% de medicinas, que de los 150 medicamentos que la Organización Mundial para la Salud estableció como primordiales, 65% de ellos no se consiguen en el país, y no lo harán mientras que el presupuesto nacional solo dirija el 4,3% de su PIB al sector salud, mientras que países aliados del gobierno venezolano, tales como Ecuador y Bolivia, dirigen entre 6 y 9 por ciento de su PIB.

Sumado a esta lamentable situación también vemos el resurgir y la propagación de enfermedades propias de inicios del siglo pasado, tales como la tuberculosis y la malaria, que ha afectado a más de 180 mil personas en el país de acuerdo a la Federación Médica venezolana. También están los casos de difteria que aumentan cada día más en el estado Bolívar, habiendo fallecido ya 17 personas a pesar de que el resurgimiento de la enfermedad fue descubierta en abril de este año, pero el Gobierno, desde el Ministerio de Salud, no tomaron las previsiones necesarias ni realizaron campañas de prevención y jornadas de vacunación. A ello también le sumamos los casos de microcefalia infantil producida por el zika, que afectará entre unos 563 y 1.400 bebés de acuerdo a un ex director del Instituto de Medicina Tropical de la UCV, el infectólogo  Jaime Torres, quien aseguró que ello representará una “elevada  carga para la sociedad, el grupo familiar y el sistema de salud”. ¿Qué más cargas puede seguir soportando la familia venezolana por culpa de la ineficiencia, la desidia y la pura y plena maldad de este Gobierno? Según un estudio colaborativo Latino Americano de Malformaciones, entre los años 1995 y 2008, es decir, por un período superior a 10 años, los casos de microcefalia eran de 2,1 por cada 10 mil nacidos vivos. Este es el legado de la revolución…

Y esta nefasta situación ¿cómo surgió? Fácil, por culpa de los boliburgueses enchufados que se cocinaron sus guisos. En marzo de 2014, un portavoz de la Federación Farmacéutica, Freddy Ceballos, denunció que la caótica situación del sistema de salud se debía a una combinación de ineficiencia y corrupción gubernamental. Recordó las denuncias que Jorge Giordani y Héctor Navarro, dos ex ministros de Chávez, hicieron al respecto, indicando que $300.000 fueron malversados durante la vigencia del control de cambios, y ahora distintas cámaras y federaciones aseguran que existe una deuda de $6.000 millones con empresas importadoras de medicinas y equipos. A su vez, Ceballos también denunció que el Servicio de Elaboraciones Farmacéuticas (Sefar), adscrito al Ministerio de Salud, permitió que 50 mil kilos de medicamentos, la mayoría provenientes del convenio Cuba-Venezuela, se perdiera o vencieran. También indicó que la Controlaría General de la República ha registrado desde el año 2012 diversas irregularidades que han ocurrido en el marco de este convenio, pero y ¿quién en el gobierno denuncia eso? Finalmente, la decana de la Facultad de Farmacia de la UCV, Margarita Salazar-Bookaman también ha elevado la voz indicando que la producción de la Sefar ha venido en constante decrecimiento y que Quimbiotec se encuentra paralizada desde agosto de 2015.

Ante ello el Gobierno nacional responde dos formas: la ministra de salud, Luisana Melo ha indicado que los venezolanos debemos darle un “uso más racional” a los medicamentos porque somos el país que más consume per cápita, cuando además debemos recordar que por las críticas condiciones de inseguridad y estrés que vivimos diariamente, nos hemos ido enfermando más, presentando más y más casos de depresión, cáncer y enfermedades crónicas. A su vez, el Gobierno, con motivo de la difícil situación haitiana tras el azote del huracán Mathew, decidió enviar 700 toneladas de medicamentos y equipos médicos para ayudar a solventar su crisis. ¿Y a nosotros quién nos ayuda a solventar nuestro azote por parte de la revolución roja? Pues nadie, porque el gobierno tampoco ha permitido que ingrese al país la ayuda humanitaria que se nos ha ofrecido en diversas oportunidades y que además la Asamblea Nacional ha intentado propiciar también en distintas ocasiones.

¿La verdad?, no queda más que rogarle a Dios…

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