Alejandro Andrade

Uno de los mayores beneficiarios de la revolución rojita ha sido el panita de Chávez, Alejandro Andrade. Chávez y Andrade se conocieron en la cárcel de Yare luego del intento de golpe del 92. Ahí se hicieron mejores amigos, particularmente luego de que Chávez le lastimó un ojo a Andrade jugando chapita. Desde ese momento, Chávez siempre lo mantuvo cerquita, al principio como su guardaespalda y luego ascendiéndolo a secretario privado y luego a varios cargos en el gobierno en el sector financiero. Si bien Andrade vive una vida muy lujosa en Wellington, Florida, se ha llevado sus sustos, pues ha sido investigado por el FBI por unos guisos de Bandes. Además, en 2007 se hizo público que en un HSBC suizo, Andrade y Rodolfo Marco Torres tenían guardados más de 12 mil millones de dólares a nombre del Banco del Tesoro y la Tesorería Nacional.

  • Fue guardaespaldas particular de Hugo Chávez durante su campaña presidencial en 1998 y tras el triunfo electoral se desempeñó como su secretario privado. Desde entonces, ocupó varios cargos en la administración pública vinculados con el sector financiero: Tesorería de la Nación, presidente del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes) y como viceministro de Gestión Financiera.
  • Comienza su carrera pública como subsecretario de la Asamblea Nacional. También trabajó en la alcaldía de Caracas en 1999, como asesor de la red de mercados populares. En 2001, pasa a ser el presidente del Fondo del Pueblo Soberano y del Fondo Único Social (FUS), ambas instituciones adscritas a la Presidencia de la República.
  • Siendo presidente del FUS, una institución encargada de las donaciones de la presidencia de la república, fue señalado por primera vez por irregularidades administrativas. El presidente de la Comisión de Familia, el diputado Iván Mastrángelo, lo investigaba por desorden administrativo, ineficiencia e indolencia. Argumentaba el diputado que sólo se había ejecutado 16% del presupuesto de la institución y que parte de los recursos habían sido desviados para financiar los círculos bolivarianos.
  • A través de los años y de su carrera como funcionario público levantó muchas sospechas de estar involucrado en corrupción de cuello blanco. En 2008, el diputado Ismael García señaló que Andrade “a través de del diseño de operaciones financieras con papeles del Estado –notas estructuradas y bonos de la deuda externa que el Gobierno venezolano compró a Argentina, Ecuador, Bolivia y Bielorrusia–, un grupo de funcionarios habría beneficiado a bancos y casas de bolsa.” Según García, el mecanismo le costó al país entre 7 y 10 millardos de dólares.
  • Además, según Cuentas Claras, siendo tesorero benefició con la ventas de bonos a una empresa inscrita en Isla Caimán, perteneciente al financiero venezolano-estadounidense, Francisco Illaramendi, presidente de Michael Kenwood Group, actualmente preso en EEUU por montar un fraude que involucró recursos provenientes de Pdvsa e inversionistas venezolanos.
  • Al mismo tiempo que García pedía que Andrade fuese interpelado, Andrade comenzó a ser investigado por el FBI por su participación en un entramado de transacciones ilegales entre funcionarios del Bandes y operadores financieros en EEUU, que produjo la detención en Florida en 2013 de la ex gerente del Bandes, María de los Ángeles Hernández, quien trabajó muy de cerca de Andrade y Edmée Betancourt, ex presidenta de esa entidad bancaria y del Banco Central de Venezuela.
  • En 2010, Andrade se sale de la Tesorería y de Bandes por supuestas diferencias con el entonces ministro de Planificación y Finanzas, Jorge Giordani. En ese momento, decide mudarse a la lujosa área de Florida, conocida por ser uno de los principales centros del mundo ecuestre en Estados Unidos.
  • Andrade, sin duda es uno de los revolucionarios que más le gusta derrochar su fortuna. Con una mansión en Wellington, Florida, una finca donde cría caballos de salto en Carolina del Sur y un avión Learjet 45 valorado en 10 millones de dólares. Además, reside en Estados Unidos gracias a una visa de inversionista, un documento de inmigración que requiere una inversión mínima de $500.000 en territorio gringo.