Los guisos rojos de PDVSA siguen poniendo en peligro a los venezolanos

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Otra vez los guisadores de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) se encuentran arrinconados gracias a su rampante corrupción y el desastroso manejo por parte de quienes dirigen la nación. La petrolera está quebrada como resultado del enriquecimiento personal y las desinversiones en mantenimiento y producción. PDVSA busca una manera de aliviar la entrega de sus deudas a inversionistas, pero son los venezolanos que pagarán la cuenta y seguirán sufriendo las consecuencias.

A inicios de este mes, PDVSA propuso canjear uno a uno sus bonos que vencen el año que viene, por otros con fecha de vencimiento del 2020. En vez de ofrecer un precio preferencial, la petrolera dijo que pondría como colateral el 50.1% de las acciones de Citgo Holding, dueño de la filial de refinación de PDVSA en Estados Unidos.

¿Cómo reaccionaron los mercados? Los inversionistas reconocieron a los operadores de PDVSA por los payasos y criminales que son. La agencia de calificación de riesgo, Standard & Poor's, advirtió  el posible incumplimiento de pago de la deuda de la petrolera, calificando la oferta como “un canje de deuda desventajoso, más que puramente oportunista” y “equivalente a un incumplimiento”. Por su parte, la calificadora Fitch anunció que le daría  una calificación “CCC” al nuevo bono, lo que “sugiere una posibilidad real de moratoria”.

En respuesta, PDVSA ahora está ofreciendo una mayor proporción de bonos a los inversionistas. La compañía propone entregar un adicional de 170 dólares en esos nuevos títulos por cada 1.000 dólares en bonos con vencimiento en abril del 2017. En el caso de los bonos que vencen en noviembre del 2017, PDVSA dijo que entregará 220 dólares más en nuevos bonos de 2020 por cada 1.000 dólares de esos títulos. La estatal dijo en su comunicado que la nueva oferta podría canjear hasta el 75% de la deuda que vence en el 2017, equivalente a unos 5,325 millones de dólares.

¿Qué significa? Al intercambiar estos nuevos papeles por los que vencen en el 2017, el canje de bonos incrementaría la deuda pública en más de mil millones de dólares. Esos son mil millones de dólares menos que el gobierno de Maduro podría dedicar a la compra de importaciones alimentarias, escuelas, hospitales y medicina. La cruel ironía es que estos mil millones de dólares son el equivalente al monto que los guisadores de PDSVA desviaron en sobornos.

Las actividades criminales de PDVSA y el gobierno de Maduro siguen poniendo en peligro a los venezolanos. En 2005, la deuda de PDVSA era de $2.900 millones y hoy es de $46 mil millones, 15 veces más. El gobierno ha destruido la producción de forma tal que dependemos en al menos 80% del petróleo. De 160 países de la OPEP, Venezuela está en el ante penúltimo lugar. Aún peor, después de su nueva oferta de bonos, PDVSA no ha planteado ningún plan para restructurar las operaciones, aumentar la producción o reducir los costos, al mismo tiempo que la petrolera tiene comprometido 1 millón de barriles diarios para pagar sus deudas.

El país no tenía que encontrarse en esta posición. Los venezolanos no podemos quedarnos de brazos cruzados mientras los guisadores rojos de PDVSA explotan los recursos naturales del país y juegan con nuestro futuro.

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