¡Comprobado! Nefastos los resultados de la corrupción en la economía venezolana

snipimage

Que el rendimiento de la economía de Venezuela bajo el Presidente Nicolás Maduro ha sido escandalosamente negativo, no es para nadie un secreto. Diariamente vemos las largas colas para conseguir productos básicos; vivimos la indetenible inflación que afecta los precios; y lloramos por la falta de empleo digno para nuestra gente. El Gobierno trata desesperadamente de tapar el desastre económico y desviar la atención de la ciudadanía de la debacle que vivimos.

Pero ahora tenemos datos preliminares del Banco Central de Venezuela (BCV) que demuestran el desastre  económico que vivimos.  Respiren profundo antes de leer estas cifras catastróficas. En el 2016, el Producto Interno Bruto (PIB) del país, el indicador de actividad económica, cayó en un 23 por ciento. La devastadora baja del PIB responde a la caída en las importaciones, petróleo y manufactura. Como si eso fuera poco, la inflación en el 2016 fue de 830 por ciento. Una cifra que demuestra que ya comienza la temida hiperinflación en el país.  La caída del PIB representa la peor caída en la actividad económica de Venezuela desde que el BCV comenzó a registrar cifras en el año 1940. Esto comprueba que el mal manejo económico del régimen ha causado una crisis similar a la de un país en guerra.

Y cómo les va a nuestros vecinos latinoamericanos. Pues, mucho mejor.  De hecho, para algunos de los países aliados del gobierno venezolano, se les augura un buen 2017. La economía de Bolivia crecerá en un  3,7 por ciento, Ecuador en un 2,7 por ciento, Perú en un 4,1 por ciento, etc. Venezuela, nuevamente, es la oveja negra de las económicas latinoamericanas, presentando más bien un decrecimiento adicional del 4,5 por ciento.

Gran parte de la razón de nuestra terrible situación económica, es la participación de la cúpula del Gobierno en diversos negocios turbios. Los dólares que entrega el régimen para las importaciones son robados en oscuros trámites de sobreprecio, sobornos e importaciones fantasmas. Las empresas expropiadas fueron instrumento de corrupción y ahora no producen, incitando aún más la inflación. El sistema de la tasa de cambio no es modificado porque la gran brecha que existe entre el cambio oficial y el del mercado negro, es clave para poder consumar las prácticas corruptas de los que reciben dólares. Millones de dólares han sido robados en proyectos de infraestructura que nunca son completados como lo reveló el escándalo de Odebrecht.

Así que, si alguna vez se preguntan por qué me debe de importar la corrupción, ahora tienes la respuesta. La intocable corrupción del gobierno de Maduro es una de las más importantes razones por la que no comes, cobras poco, haces cola y no tienes buen empleo. La corrupción es el corazón de la desastrosa política económica del Gobierno. Y ante un régimen que no quiere atacarla y una población que desea una mejor economía y calidad de vida, no queda más que cambiar de Gobierno.

Comentarios

comentarios